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sábado, 10 de agosto de 2013

CAPITULO 49

Holaaa!!! Perdon por desaparecer mi ordenador no funcionaba y no he podido subir!! :( Ya estoy aqui asiq hoy hay noveeee!!! Besos

¿Lo recordará después?

  Si, no puede no recordarlo. Nuestra borrachera se fue en nuestro primer asalto. Quemamos más toxinas de las que realmente teníamos.


Al final, creo que fue peor el remedio, que le enfermedad.


  Me desperté a causa del sonido de unas hoyas. Levanté mi cabeza y miré hacia la cocina. Rochi era la que estaba haciendo ese insoportable sonido.

— ¿Qué haces? —le dije con la voz somnolienta.

—Busco mis aros —me contestó — ¿Los has visto?

— ¡Quiero dormir Rochi! —la regañé y volví mi cabeza a la almohada.

—Lamento arruinar tu sueño, pero es hora de que te levantes, vamos a llegar tarde a la Universidad —dijo ella. Gruñí por lo bajo y me senté en el sillón, mientras restregaba mis ojos para poder mirar bien, me puse de pie y comencé a caminar hacia el baño —Oye, ¿Qué tienes?

— ¿Por qué? —le pregunté deteniendo mi paso.

— Porque estas así como… renovado, como nuevo. Tienes una mirada distinta y pareces hasta contento —me dijo.

‘Lali’

  Pensé en ella al instante. Estaba como nuevo por lo que había pasado con Lali. Me sentía extrañamente renovado, como si hubiese dormido unos tres días seguidos.

—Estoy haciendo yoga —le dije a Rochi mientras entraba al baño.

— ¿En qué momento? —preguntó ella y pasó por mi lado hasta la habitación.

Entré al baño y lavé mi cara y mis dientes. Escuché como tocaban la puerta de baño.

— ¿Si? —dije mirando hacia la puerta. Mi prima la abrió y se asomó.

—Me voy primito, Lali ya está abajo por mí —me dijo.

Me paré bien derecho y la miré fijo. Ella estaba abajo…

—Está bien, te veo luego —le dije.

  Ella me sonrió y salió de allí dejándome bastante alterado. Lali estaba abajo, en su auto yendo hacia la Universidad. De seguro va a contarle contentísima a Rochi lo que pasó esta madrugada.

  Sonreí y terminé de arreglarme para salir de casa y subirme a mi linda moto. El día estaba espectacular, un sol radiante y un Gimena azul. Me puse mis anteojos y prendí marcha hacia la Universidad.

  Llegué mis amigos ya estaban en el lugar de siempre. Me bajé de Betty y miré el auto de Lali. Ellas ya estaban adentro…

— ¿Qué tal hermanos? —les pregunté contento mientras me acercaba a ellos y los abrazaba a cada uno por separado.

Gastón se alejó de mí y me miró con desconfianza.

— ¿Quién eres? ¿Dónde está Peter? —me preguntó mirándome de arriba abajo.

—Soy yo, soy yo ¿Acaso no puedo abrazar a mis hermanos? —les dije.

—No, este no es Peter —le dijo el pelado a Gas. Reí divertido.

—Vamos, hay que entrar, se nos hace tarde —dije y comencé a caminar. Detuve mis pasos y me giré a verlos. Sonreí por lo bajo— ¿Pueden moverse?

—No, este de verdad no es Peter. ¡Tengo miedo Nicolás! ¡Tal vez una nave espacial rapto al verdadero Peter y nos dejó a este que da abrazos y quiere llegar temprano a clases!
Nicolás me miró fijo analizándome. Hasta que una sonrisa de idea atravesó su rostro.

—Yo sé que es lo que le pasa —dijo el pelado. Gastón lo miró.

— ¿Qué le pasa? —le preguntó Dalmau.

— ¿Acaso no te has dado cuenta Gastón? Mira su cara, mira su aura, su rostro, su cara de relajación y renovación. Peter tuvo sexo anoche, por eso está así —le dijo él.

Gastón me miró fijo y sonrió.

—Ooooh, por ahí viene la mano —dijo Dalmau y ambos se acercaron a mí. Sonreí por lo bajo, estos dos siempre encontraban la manera de saber lo que me pasaba —¿Quién fue la afortunada si se pueda saber?

  Comenzamos a caminar hacia el edificio de la Universidad. Apreté mis labios y solté un suspiro. Los miré a ambos y sonreí.

—No voy a decírselos —les dije.

—Oh, vamos —dijo Gas —Debemos saber quien te dejó como nuevo.

—¿Fue Kate? —preguntó Nico. Lo miré extrañado.

—¿Quién es Kate? —le dije.

—No, no fue esa. Ni siquiera la recuerda.

—¿Caroline? —dijo Gas. Negué con la cabeza y reí.

—No van a saberlo, es una forma que le debo de respeto. Soy un caballero no voy andar contando que me acosté con ella por ahí—les dije.

—Pero nosotros no somos cualquiera, somos tus amigos, tus hermanos… podemos saberlo 

—me dijo Nico.

—No, no van a saberlo —dije firmé.

  Detuve mi paso al ver como ella caminaba hacia nuestra dirección hablando con Euge y con mi prima. Las tres nos miraron. Euge y Rochi sonrieron, pero ella no lo hizo. Su mirada seria se desvió de mí para sonreírle a Nicolás. Se acercaron a nosotros.

  Nicolás besó a Euge, y ella se quedó abrazada a él. Miré a mi prima que le sonreía tontamente a Gastón. Posé mi mirada en Lali. Ella miraba sus uñas sin preocupación, y como si yo no estuviera allí. Acomodé mi garganta.

—Hola —le dije. Levantó su vista y me miró. Sonrió fingidamente.

—Hola —dijo secamente. ¿Qué estaba pasando aquí?

—¿Cómo estás? —le pregunté. Se giró a ver a Rochi.

—¿Por qué no entramos? El profesor ya va a llegar—dijo y empujó a mi prima hacia el salón.

  Fruncí el ceño y miré hacia el salón en donde ella acababa de entrar. Sacudí mi cabeza y entré. La miré y ella se sentó al lado de mi prima. Rochila miró divertida y rió…

¿Le habrá contado?

  Creo que aun no, porque si fuera así Rochi ya me hubiese dedicado una mirara cómplice y divertida, y aun eso no había pasado.

  Lo dejé pasar, tal vez ella solo esté jugando conmigo. En cualquier momento se acercara a mí y me dirá lo bien que la pasó conmigo. Si, eso es lo que va a pasar.

  El profesor llegó y la clase comenzó. La miré y ella miraba fijo al frente, bajé mi mirada a la forma en la que estaba sentada.

  Sus piernas cruzadas, una encima de la otra. Apoyó su codo derecho sobre la mesa y corrió todo su cabello para el otro costado, dejándome una sensual vista de la piel de su cuello. 

Tragué ante el recuerdo de su sabor… ella estaba jugando conmigo, ella quería provocarme. 

  Mientras seguía acomodando su cabello, su mirada se cruzó con la mía. Me fijó por unos cuantos segundos, pero rápidamente volvió a mirar al frente.

¡Maldita sea! ¡Ella es una… una… una maldita!

  Las horas seguían pasando y la actitud de Lali era cada vez más extraña. No se porque, pero creo que me odia.

Nico y Gas se sentaron a mi lado en la cafetería. Los miré y sonreí sin ganas.

  La felicidad que tenía a la mañana, se estaba consumiendo de a poco. Gastón miró a la mesa en donde estaba Lali sentada sola, escribiendo algo en su celular.

—¿Me parece a mí o Lali esta algo… mal? —dijo Nicolás. La miré con ojos venenosos.

—Yo veo que está perfecta —dije con tono enojado—Incluso es más indiferente conmigo que antes.

—¿Y porque no debería de estar indiferente? —me preguntó el pelado.

—Pobrecita, me parte el alma —dijo Gas y se puso de pie —Voy a preguntarle que le pasa…

  Nicolás y yo vimos como Gastón se acercaba a la mesa de la morocha y se sentaba frente a ella. Lali lo miró sorprendida y le sonrió al instante. Gastón le preguntó algo y ella negó con la cabeza sin dejar de sonreír. Gas le volvió a decir algo y ella asintió sonriendo. Le dijo algo y Gas se puso de pie. Euge y Rochi llegaron para sentarse junto a ella, mientras Gas regresaba a nosotros.

—¿Y? ¿Qué tiene? —preguntó el pelado.

—Dice que nada, solo que está un poco cansada porque no durmió bien anoche —dijo él.

—¿Le preguntaste por qué? —le dije a mi amigo.

—Si —dijo asintiendo —Me dijo que se quedó viendo una película cómica hasta muy tarde…

—Por lo menos pudo haber dicho que fue una de acción —susurré por lo bajo.

—¿Qué? —dijo Gas.

—Nada, nada – me apresuré a decirle.

—Oye, tú no estabas tan radiante solo porque tuviste sexo, esta mañana —me dijo Nico —¿Por qué estabas tan radiante?

—Olvídalo, mi sol se está consumiendo en sus propias llamas —le contesté.

—No entiendo —dijo el pelado

—Su felicidad se está convirtiendo más bien en la razón de una profunda oscuridad que poco a poco lo va apagando —le dijo Gastón.

—Sigo sin entender —aclaró Nico.

—Traducción para ti Nicolás —le dije y lo miré —Hay que tener cuidado con lo que deseas.

  De repente el pelado sonrió abiertamente como si acabara de recordar algo que lo hizo muy feliz.

—Ayer hice el amor con Euge —confesó sin dejar de sonreír.

—No quería saber eso —protestó Gas.

—Yo menos —le dije —¿Qué pasó con el código de caballerosidad?

—Es que ella ya no es una cualquiera no voy a acostarme con ella una sola vez. Voy a hacerlo muchas veces más —nos dijo.

—¿Por qué eres tan demostrativo? —le dije y miré la cara de Gastón.

—Cuando hagas el amor con alguna, te vas a dar cuenta. No es cosa de una sola noche, vas a querer hacerlo todas las noches que sigan —me dijo.

  Dirigí, inconscientemente, mi mirada a Lali. No, ya esta, con lo de ayer alcanzó, puedo volver a ser como antes... yo no quiero hacerlo de nuevo con ella.

  Mentira... si quiero volver a hacerlo... pero no porque nosotros hayamos hecho... hecho el amor, no. Eso no fue aquello... Solo porque ella... ella es increíble.

—¡Reacciona Peter! —me dijo fuerte Gastón haciendo que saliera de mis pensamientos.

—¿En que estabas pensando? Tenías cara de no y luego de si —me dijo Nico.

—Estaba pensando en las probabilidades de lo que acabas de decir —le dije.

—¿Y cuales son? —me preguntó.

—Son total y completamente nulas —le aseguré.

Entonces Nicolás se puso de pie cuando vio como Euge se acercaba a nosotros.

—Ya vuelvo —nos dijo y se alejó con ella.

  Un celular comenzó a sonar y era el de Gastón, miró la pantalla y se alejó de mí, haciéndome un gesto de espera. Me dejaron solo en la mesa. Miré a la mesa de la morocha y mi prima que hablaban. Rochi le habló indignada. Me puse de pie y me acerqué a ellas, sentándome Justo al frente de Lali. Ambas me miraron. Pero al instante Rochi volvió su vista a su amiga.

—Estas insoportable Lali —le dijo con tono enojado.

—Si no te gusta, no me hables —le contestó ella.

—¿Pasa algo? —pregunté. Mi prima me miró.

—No lo se, esta intratable... no le puedes hablar mucho porque se irrita... para mi que estas en sus días.

—No —le contesté muy seguro. Lali me miró asesinamente.

—¿Cómo lo sabes? —me preguntó la rubia.

—Solo está así porque vio una película cómica por la noche… al parecer le gusto mucho mientras duró… pero luego la irritó —le dije a Rochi sin dejar de mirar a Lali.

—Pues creo que tú también la has visto —me dijo ella.

—¿De que hablan? —preguntó Rochi.

  Mi mirada seguía fija en Lali, al igual que la de ella en la mía. Era como si me estuviera desafiando a hablar.

—La diferencia es que yo no me arrepiento de haberla visto, es más me encantó, pero creo que la clasificación que le dieron no fue la apropiada —le dije a la morocha.

—Yo creo que te asusto un poco —me dijo —¿No te fuiste corriendo?

—¿Acaso querías que me quedara a terminar de verla? Creo haber escuchado que ya era muy tarde…

—Esperen un momento —habló Rochi colocando su rostro en medio de ambos —¿Ustedes estaban juntos ayer?

—NO —dijo Lali.

—SI —la contradije.

Rochi nos miró con más confusión que antes.

—¿Si o no? ¡Decídanse! —nos pidió.

—Nos habíamos reconciliado, primita —le conté mientras una sonrisa burlona se dibujaba en mi rostro.

—Para una reconciliación hace falta una relación, Lanzani. La cual tú y yo no tenemos —me dijo ella. Sonreí mirándola fijamente al recordar mi apellido en sus labios, pero de manera agitada.

—Ignórala Rochi —le dije a mi prima —Solo está molesta porque no quiere admitir que la película le encantó.

—Pero, ¿Qué tienen en común la película y la reconciliación? —preguntó confundida.

—¡Todo! —dijimos ella y yo al unísono.


45 comentarios:

  1. Que bueno q volviste !!!! Postea otro

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  3. otrooo no me dejes con la intriga

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  4. mas me encanta la nove :)

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  6. me encanta la nove es una de mis favoritas

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  7. massssssssssssssssssssssssssssssssssssss noveeeeeeeeeeeeeeeeeeee

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  8. Otro por favor!! ME ENCANTA!!

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